Hace cosa de un mes, recibí una llamada de una clínica de nueva apertura que me comunicaba que había recibido un bono de regalo (proporcionado por un amigo. alumno, compañero) canjeable por una visita para dos personas para realizar un análisis de la composición corporal y un estudio nutricional-dietético de manera totalmente gratuíta.

No me hacía mucha ilusión porque entre mi trabajo «fijo», clases, proyectos y más trabajo como autónomo, no tengo mucho tiempo para estar gastando en obtener datos que ya sé o intuyo. Siguiendo mis principios kantianos (empatizar y hacer lo que me gustaría que hiciesen si yo estuviese en su lugar), y ante la insistencia, decido aceptar, y tras buscar un día que me viniese bien, por fin concretamos una fecha a semanas vista. Además, pensando que el análisis sería con algún tipo de Tanita de alta gama, me iba a permitir comparar datos con mis aparatos particulares.

Finalmente, el día llegó (observo que en el mensaje de recuerdo de la cita no se menciona ninguna recomendación previa al respecto del análisis de la composición corporal -ingesta de agua, bebidas estimulantes y demás relacionadas con la hidratación, aspectos que pueden «falsear los datos» de una impedancia bioeléctrica-), y tras convencer a un amigo (miembro además del equipo de Mtrena) nos presentamos en el céntrico lugar a la hora acordada. Aspectos formales y de imagen aparte, antes de abrir la puerta y tocar al timbre (era un piso de un bloque, como cualquiera en el que podríamos vivir nosotros), vemos un cartel gigante de Herbalife. Nada más verlo, le pido disculpas a mi compañero (RISAS 1) por lo que pensaba que se nos venía encima. Entramos, y nos atendieron y dieron paso unas personas muy simpáticas y risueñas. Lo que pasó a continuación fue uno de los ratos más divertidos que he pasado desde hace unos cuantos días…

Ilustración 1. Imagen del lugar totalmente sacado de contexto

Lo primero* fue una entrevista para tomar unos datos personales y lo que sería un día «tipo» a nivel dietético, entrenamiento, actividad laboral…. Intercambiamos datos y ya empiezan a aparecer las primeras risas cómplices serias (RISAS 3) respecto al uso y abuso de café, cantidades desorbitadas de comida ingeridas, ensaladas de pasta que en realidad son macarrones con atún, saltarse comidas…

*Miento: lo primero fue, lo que coincidimos a posteriori, un intento de «flirteo» (RISAS 2) hacia uno de los dos (no voy a mencionar hacia cual).

Nos preguntan si alguna vez nos habían realizado un estudio similar a lo que mi compi declara que no, y que le resultaba interesante. Yo le comento que sí y que hacía, relativamente, poco tiempo en las prácticas del máster había podido analizar mi composición corporal con una Tanita de alta gama y con un DEXA (absorciometría dual de Rayos X), lo que viene siendo una de las medidas más precisas que nos podemos encontrar actualmente me atrevería a decir «around the world» (sin mencionar varias antropometrías que también me realicé). La palabra DEXA hizo que me quedase metafóricamente sólo en la sala…

Ilustración 2. DEXA

A continuación, procedimos con el estudio de la composición corporal. Aquí, mi expectación era medianamente alta hasta que vi el aparato de medición: una pequeña creo que TANITA (sinceramente, llamar a eso bioimpedancia -y no digo que el material fuese malo, ni mucho menos- sería como decir que el que escribe esto tiene la nariz pequeña) en la que cabían 3/4 partes de nuestro pie (RISAS 4), de color rosa, de aspecto similar a un producto de juguete. Por supuesto, no tenía ni siquiera asas para varios segmentos (asa de mano).

En el tiempo en el que nuestra «analizadora» se fue a calcular datos (no sé exactamente cuales ya que los datos del análisis de composición corporal salían en la pantalla de la báscula y en el análisis nutricional no se nos requirieron cantidades ni productos específicos), nos dijo que teníamos que escribir, en una lista, 15 nombres de amigos con sus respectivos números de teléfono, para que, aunque nuestro estudio era gratuíto, a ella no le costase nada. Mi compañero comenta que hay gente que no le hace gracia que trafiquen con su número de teléfono para este tipo de asuntos (algo lógico y normal), pero aún así, seguimos adelante: puestos a perder el tiempo, íbamos a hacerlo a lo grande (como hacemos todo aquí).

Procedemos a mirar nuestras agendas y a comenzar a escribir: nos repartimos amigos en común y, posteriormente, empezamos a vislumbrar a qué personas podría «hacerles más gracia» esto (RISAS 5): números de teléfono falsos, teléfonos de compañeros de trabajo y de grupos típicos de wasap (RISAS 6). Cuando acabo, me doy un paseo, voy al baño, cotilleo, hablo con una niña que estaba por ahí…

Tras unos cuantos minutos más, nos dan los resultados: porcentaje de grasa aleatorio, masa ósea la misma para los dos (1,88m y 79kg frente a 1,74m y 73kg) y ambos debíamos aumentar nuestra masa muscular (siendo que los dos a simple vista, aparentamos no tener ese «problema»). Incide en que mi compañero tiene un índice de masa corporal alto (cercano al sobrepeso) sin mencionar nada relativo a su elevada masa muscular. Comenzamos a charlar sobre otros resultados y voy utilizando, conscientemente, un vocabulario algo más técnico (RISAS 7) y soltando algún otro comentario gracioso acerca de nuestra edad metabólica (18 mi compi y 16 yo), lo que nos permitiría salir con gente de nuestra edad metabólica (RISAS 8). Del estudio nutricional poco que decir excepto que tratásemos de hacer 5 comidas (¿por qué?) y que bebiésemos 3 litros de agua (solamente agua, ya que el café, vegetales de la dieta… no contaban como agua) para poder expulsar las toxinas dañinas de nuestro cuerpo (¡¡¡ayy si todas las personas enfermas supieran esto…!!!).

Al terminar, nos llevamos la sorpresa de que nadie nos ofrece ningún producto (posiblemente por la pereza de tener que rebatir algún argumento conmigo -el poder disuasorio de los tecnicismos hizo efecto-) ni se mencionó el nombre de la famosa marca en ningún momento de la entrevista-consultoría, pero antes de irnos con total tranquilidad, le pido que me deje oler un batido/infusión que tenía en el escritorio porque me daba curiosidad el olor de «ese líquido de aspecto de agua turbia». Para mi sorpresa, olía bien e incluso lo probamos (mientras mi compañero exageraba su cara de asco).

Finalmente nos fuimos haciendo hincapié en que en el piso de abajo se anunciaba un tipo que desarrollaba «entrenamiento cerebral«, pero ya lo dejamos para otra ocasión, no sin antes elucubrar sobre el método y sus consecuencias en nuestros cocientes intelectuales, mientras esperábamos el ascensor.

Nos fuimos a tomar unas cervezas y continuaron las risas (digamos que RISAS 9 Y 10).

CONCLUSIÓN

No me gusta decir nada malo de nada ni de nadie («si no tienes nada bueno que decir, no digas nada») pero sí me gustaría hacer patente la ignorancia que se desprendía en todas las fases de este proceso, y recalco que no pienso que esta actividad pueda ser potencialmente perjudicial para nadie. Me da algo de rabia que se pueda montar tan fácilmente una pseudoclínica o pseudoconsulta, mientras otros tenemos que trabajar de sol a sol y formarnos años y años en la materia para poder desplegar nuestros conocimientos para que la gente tenga consciencia de la poca rigurosidad de este tipo de prácticas.

Así, a parte de la labor de promoción de la salud (cada uno en base a nuestras posibilidades y recursos) que hacemos desde colectivos de este tipo, como Mtrena, tenemos que trabajar para desmontar informaciones y pensamientos «extraños» (por no decir equivocados), que implantan este tipo de negocios y personas que tienen mayor alcance entre el público en general, desgraciadamente.

Por contra, y siguiendo con mis principios, he de decir que pasamos un rato divertido y nos echamos 10 momentos de risas (cuantificadas de manera poco válida y fiable). Espero que toda la gente que pueda acudir se lleve la misma sensación agradable que nosotros y solamente puedo ofrecer un consejo: en este mundillo, no te fíes de lo que te diga alguien que ni siquiera te menciona su formación-titulación (simplemente de palabra), puesto que es algo que solemos (servidor incluido) hacer los que nos dedicamos a esto de manera seria (así de narcisistas y egocéntricos somos).

RISAS 10 : 0 DATOS

¡Nos vemos en el siguiente!

Con ilusión, constancia y esfuerzo, ¡TODO ES POSIBLE!

Miguel Barrios Lafragüeta

En Mtrena recomendamos la asesoría y la supervisión de un profesional de las ciencias de la salud y el deporte
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