LAS ENFERMEDADES METABÓLICAS COMO MECANISMO DE ADAPTACIÓN AL ENTORNO ADAPTADO

LAS ENFERMEDADES METABÓLICAS COMO MECANISMO DE ADAPTACIÓN AL ENTORNO ADAPTADO

En el área de la salud, a la cual me dedico por hobby, por trabajo y por estudios de investigación, hay una cosa que todos vemos sólo con abrir los ojos o, más claramente, si abrimos un libro o una base de datos epidemiológica o de salud pública: las enfermedades metabólicas están a la orden del día.

Hay un incremento alarmante de enfermedades metabólicas (evidentes, como la diabetes, obesidad, enfermedad mitocondrial y otras menos, como el cáncer o ¿presentes en las mentales?) y una reducción significativa de los niveles de actividad física en el homo sapiens.

Sin hacer siquiera un análisis estadístico, se ve una relación inversamente proporcional, así hablando en plata y mal.

Dicho esto, voy a tratar de dar un punto de vista poco usual, resultado de mis últimas lecturas, investigaciones y revisiones de literatura científica en este ámbito. Prometo no dar muchas referencias y ser lo más divulgativo posible sin perder en lenguaje técnico.

Mientras que el entorno ha cambiado radicalmente desde la revolución industrial, y más concretamente desde hace 20-30 años, nuestro genoma (Imagen 1) parece seguir intacto desde hace aproximadamente unos 10.000 años [1], y es lógico pensar que no ha cambiado en los últimos 40-50. No le ha dado tiempo al pobre ☹

Imagen 1. Mapa del genoma

Probablemente, hemos evolucionado (adaptado) nuestro entorno mucho más rápido de lo que nos hemos adaptado nosotros a él. Esto, desde la perspectiva evolutiva, y casi desde cualquier perspectiva, es un disparate tan grande como las tasas de enfermedades crónicas que estamos viviendo (muy bien traído, por cierto, jeje).

En esa época, nuestros antepasados no desarrollaban conductas sedentarias tan alarmantes como la nuestra (Imagen 2); hacían más ejercicio y no disponían de comida durante cada minuto del día, ni tan siquiera todos los días. Y no porque no quisieran, sino porque no podían. Porque no tenían las herramientas que tenemos ahora. Si hubiesen estado aquí y ahora, en el ambiente occidental, habrían caído en la trampa, lo mismo que sus formas, a priori, evolucionadas.

Imagen 2. Niveles evolutivos de Actividad Física

Pues bien, mientras nuestros genes están “programados” para periodos de ayuno y para resistir niveles altos de actividad física, los seres humanos modernos les ofrecemos justamente todo lo contrario: sedentarismo, supéravit calórico constante y una frecuencia desproporcionada de ingesta de alimentos.

Tenemos genes específicos (y que se deben activar con facilidad) para el ahorro energético y la acumulación de tejido adiposo [2]. Sin embargo, aunque ya de por sí ahorradores, seguimos desarrollando conductas para aumentar nuestras reservas cuando no las gastamos (ni siquiera las solemos requerir) de manera que esos tejidos de reserva compiten con otros tejidos por la energía que le damos a nuestro organismo [3].

Así, las células se vuelven disfuncionales (especialmente mis queridas mitocondrias, que se mueren al no ser solicitadas, sniff), se crea inflamación en el cuerpo y viven felices y libres diferentes especies reactivas del oxígeno (comúnmente llamadas radicales libres). Esto, sumado a la inactividad física, contribuye a vivir inflamados, resistentes a la insulina, obesos y cognitivamente menos eficientes («el hambre agudiza el ingenio», es un refrán que me encanta y respaldado por las últimas investigaciones relacionadas con el ayuno intermitente, que las hay a patadas). La realidad es que estas enfermedades o disfunciones metabólicas no son tales (y me permito esta licencia poética terminológica) sino que son meros mecanismos adaptativos del organismo al ambiente que hemos creado (e hipotetizo que nuestros genes se modificarán en función de estas conductas si les damos el tiempo suficiente y se reproducen los sujetos que son más representativos de ellas).

Uno de los mecanismos que mejor combate estas desadaptaciones, es el ejercicio. La actividad física (recordemos que antes, los niveles eran sustancialmente mayores que los que presenta el ser humano moderno, animal de oficina y sofá) contribuía a mantener el organismo eficiente y saludable, gracias a sus efectos antioxidantes (a través de la activación de diferentes vías de señalización, cuyo resultado final, por ejemplo, el glutatión, se encarga de hacer «aniquilar» esos radicales libres), gracias a la secreción de diferentes mioquinas anti-inflamatorias (familia de ILs) y la secreción de otras sustancias endocrinas que comúnmente desconocemos porque, desafortunadamente, todavía hoy se piensa que el músculo esquelético es meramente una estructura que hace que nos movamos, cuando en la realidad, es el mayor órgano endocrino que tenemos en el cuerpo [4], responsable de la liberación de una gran cantidad de sustancias que permiten la salud (IGF-1, BDNF, IL-6, irisina…) y regulan la actividad de casi la totalidad de tejidos del resto del cuerpo (Imagen 3).

Imagen 3. Músculo: órgano endocrino.

Junto a los comportamientos aberrantes relacionados con la actividad física y la alimentación-nutrición, la falta de estresores agudos ambientales, tales como la exposición al frío, al calor, a la sequía, a la hipoxia…para los cuales, también parece que estamos preparados, facilita que mantengamos ese estado inflamatorio e hipo-metabólico [5] presente en las enfermedades metabólicas.

Estos estresores cuando son aplicados de manera adecuada y aguda (dosis-respuesta bifásica), tienen un efecto hormético (generan beneficios para la salud debido a la adaptación que produce la exposición a ellos), ya que producen la activación de otras vías de señalización “antioxidantes” naturales, como es el N-erythroid derived-related factor 2 (Nrf2) encargado de regular la función de más de 270 genes relacionados con mecanismos adaptativos a través de sustancias antioxidantes y/o que permiten el crecimiento de los tejidos.

Una investigación muy interesante titulada “Study of Origin” en la cual, un grupo de personas fue evaluado de diferentes marcadores de salud tales como insulina, glucosa y composición corporal entre otros, tras vivir 10 días como “primitivos” (más o menos, con sus sacos de dormir y otras comodidades como se relata en la metodología del estudio) en los Pirineos Catalanes [6]. Muchas de estas variables metabólicas y antropométricas mejoraron sustancialmente, resultados prometedores pese a las limitaciones metodológicas que presentaba.

CONCLU-RESUMEN

En definitiva, y para concluir, el establecimiento del sedentarismo y la falta de retos y estreses ambientales breves como hábitos de vida no parecen ser una buena estrategia para mantener unos niveles óptimos de salud, mas si cabe, cuando ni siquiera estamos programados para ello.

Ejercicio de intensidad suficiente, ayuno intermitente, exposición al frío-calor, hipoxia, hipercapnia….estos comportamientos o retos, en cambio, sí parece que se muestran efectivos para los objetivos que habitualmente nos planteamos en el marco de la salud óptima y de la vida feliz y llena de unicornios y ardillas hipersaturadas de colores brillantes que nos prometen en la tele, mientras que a la vez nos ofrece estar sentados en el sofá comiendo harina con azúcar y aceite (galletas) durante todo el día.

Nota mental: para prevenir las enfermedades metabólicas parece obvio que hay que cambiar el estilo de vida, y que funciona mejor cambiar el entorno que intentar cambiarnos a nosotros mismos en base a nuestra fuerza de voluntad (concepto que no tengo del todo claro que exista como tal).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

[1]         Nesse RM. How is Darwinian medicine useful? West J Med 2001;174:358–60. doi:10.1136/ewjm.174.5.358.

[2]         Chakravarthy M V, Booth FW. Eating , exercise , and “ thrifty ” genotypes : connecting the dots toward an evolutionary understanding of modern chronic diseases 2019:3–10.

[3]         Archer E, Pavela G, Mcdonald S, Lavie CJ, Hill JO, Morris BJ. Cell-Specific “ Competition for Calories ” Drives Asymmetric Nutrient-Energy Partitioning , Obesity , and Metabolic Diseases in Human and Non-human Animals 2018;9:1–22. doi:10.3389/fphys.2018.01053.

[4]         Pedersen BK. Muscle as a Secretory Organ. Compr. Physiol., vol. 3, Hoboken, NJ, USA: John Wiley & Sons, Inc.; 2013, p. 1337–62. doi:10.1002/cphy.c120033.

[5]         Pruimboom L, Muskiet FAJ. Intermittent living ; the use of ancient challenges as a vaccine against the deleterious e ff ects of modern life – A hypothesis. Med Hypotheses 2018;120:28–42. doi:10.1016/j.mehy.2018.08.002.

[6]         Pruimboom L, Ruiz-núñez B, Raison CL, Muskiet FAJ. Influence of a 10-Day Mimic of Our Ancient Lifestyle on Anthropometrics and Parameters of Metabolism and Inflammation : The ( Study of Origin ) 2016;2016:11–8.

CHARLA NUTRICIÓN APLICADA A LA ESCALADA

CHARLA NUTRICIÓN APLICADA A LA ESCALADA

Buenas tardes, compañeros!

Nos complace mucho anunciar que el próximo Viernes día 1 de Junio de 2018, miembros y amigos del equipo de Mtrena, presentan e imparten una charla-taller sobre nutrición deportiva aplicada a la escalada.

Ponentes: JAVIER SÁNCHEZ GÁLVEZ Y RAÚL LUZÓN HERRANZ (Endivia Cocina, Vive!, Javier Sánchez.Dietista-Nutricionista, Raúl Luzón. Dietista-Nutricionista).

Se tratarán temas como:

  • Recomendaciones saludables y nutrición deportiva.
  • Nutrición como mecanismo para la mejora de la fuerza relativa (factor de rendimiento en la escalada).
  • Ayuno intermitente.
  • Dietas cetogénicas.
  • Paleodieta.
  • Otros temas abordados de manera breve.
  • Ronda de preguntas.

Esta charla tendrá lugar en las instalaciones del club de escalada «Los Mallos», en Zaragoza (calle San Antonio Abad, número 53) y forma parte del acuerdo de colaboración entre Miguel Barrios y el club, por la cesión desinteresada del local y material para la elaboración de un proyecto de investigación, que contaremos más adelante en detalle.

¡NO TE LA PIERDAS! UNA CHARLA CON UNOS PONENTES TOP Y EN UN LUGAR SORPRENDENTE 🙂

+Info: info@mtrena.com,

¡Nos vemos en el siguiente!

Con ilusión, constancia y esfuerzo, ¡TODO ES POSIBLE!

En Mtrena recomendamos la asesoría y la supervisión de un profesional de las ciencias de la salud y el deporte
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¡Inauguración!

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¡Bienvenidos a Mtrena! Espacio de profesionales de las ciencias de la salud y el deporte.

Tras muchas horas de esfuerzo y dedicación por parte de todo el equipo, hoy estrenamos página web con mucha ilusión, motivación y con ganas de hacer las cosas bien.

Con ganas de ayudarte a cumplir tus objetivos de salud y de calidad de vida si nos necesitas y quieres que trabajemos contigo,y con más ganas todavía de compartir y poner a tu alcance nuestros conocimientos y los aprendizajes de los que disponemos, en esta sección de Blog que pretende ser una fuente de información interesante, rigurosa y con criterio, de temas de actualidad, revisiones bibliográficas y otros recursos de charlas, másteres, clases o conferencias a las que asistimos, así como también dar nuestra opinión de ciertos contenidos siempre que lo pudiésemos considerar relevante y atractivo para nuestros lectores y clientes.

Bienvenido y muchísimas gracias por depositar tu confianza en nosotros.

Con ilusión, constancia y esfuerzo, ¡TODO ES POSIBLE!

 

Miguel Barrios Lafragüeta

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